Resumen:
La enterocolitis necrosante es una complicación gastrointestinal grave en
recién nacidos prematuros que nacen con un peso muy bajo <1000 gramos. Se ha visto
un interés en el uso de probióticos como intervención para promover una balanza
microbiana, fortalecer la barrera intestinal y reducir la cascada inflamatoria. La evidencia
concreta y estandarizada en el subgrupo de <1000 gramos es limitada y controvertida.
Objetivo: Determinar la efectividad y seguridad de la suplementación con probióticos, en
contraste a placebo, para disminuir la incidencia de enterocolitis necrosante (estadio Bell
≥ II) y la mortalidad en los recién nacidos prematuros <1000 g.
Metodología: Revisión sistemática de literatura entre 2020 y 2025 en PubMed, BVS y
Wiley Online Library. Mediante PRISMA, se eligieron 29 artículos, evaluados
metodológicamente por las escalas de OPMER y GRADE.
Resultados: Los probióticos disminuyen significativamente el riesgo de enterocolitis
necrosante en más del 56%. Las formulaciones multicepa (combinación de Lactobacillus
y Bifidobacterium, especialmente B. infantis) mostraron mayor eficacia y un nivel de
certeza alto en disminuir la mortalidad global. En la población <1000 g, la incidencia de
enterocolitis necrosante se redujo del 7.5% al 1.4%. El perfil de seguridad es favorable,
con un riesgo de bacteriemia de apenas 0.14%.
Discusión: La evidencia respalda a los probióticos multicepa son una estrategia
altamente eficaz. Estas combinaciones ofrecen una protección intestinal más amplia y
una mejor exclusión competitiva de patógenos. El mayor desafío para su estandarización
es la heterogeneidad en las dosis y la falta de una regulación farmacéutica estricta para
los productos comerciales.
Conclusión: La suplementación con probióticos multicepa, es una intervención segura y
con alto nivel de certeza para disminuir la incidencia de enterocolitis necrosante y la
mortalidad en prematuros menores de 1000 g. Su implementación clínica debe exigir
protocolos estandarizados y utilizar cepas que cumplan con estrictos controles de calidad
farmacéutica