Resumen:
El nacimiento prematuro representa una de las principales causas de
morbimortalidad neonatal, particularmente en los recién nacidos con
menor edad gestacional y bajo peso al nacer. El objetivo del presente
estudio fue evaluar los desenlaces clínicos, la supervivencia, la
mortalidad y las comorbilidades asociadas en recién nacidos
prematuros menores de 32 semanas de edad gestacional y con peso al
nacimiento inferior a 1,500 gramos, atendidos en un hospital de tercer
nivel, con la finalidad de generar evidencia local que permita
contextualizar los resultados institucionales frente a la literatura
nacional.
Se realizó un estudio observacional, retrospectivo y analítico, con
diseño de cohorte retrospectiva. Se incluyó a todos los recién nacidos
que cumplieron con los criterios de inclusión y contaron con expediente
clínico completo durante el periodo comprendido entre enero de dos mil
veintitrés a diciembre de dos mil veinticuatro. Las variables clínicas y
perinatales se analizaron mediante estadística descriptiva e inferencial,
y la supervivencia se evaluó mediante análisis de tiempo a evento.
Se incluyó un total de 89 recién nacidos prematuros. La supervivencia
global al egreso hospitalario fue del 85.4%, mientras que la mortalidad
hospitalaria en la población estudiada fue del 14.6%. La mortalidad se
concentró principalmente en los recién nacidos con menor edad
gestacional y extremadamente bajo peso al nacer, especialmente
durante los primeros días de hospitalización. El peso al nacer y la edad
gestacional se identificaron como los principales determinantes del
pronóstico. La sepsis neonatal temprana, frecuentemente asociada a
choque y falla orgánica múltiple, fue el principal mecanismo relacionado
con el desenlace fatal. Otras comorbilidades, como las complicaciones
neurológicas severas y la lesión renal aguda, mostraron una asociación
significativa con la mortalidad, mientras que variables como el sexo, la
vía de nacimiento y la restricción del crecimiento intrauterino no se
asociaron de manera independiente con el desenlace.
En conclusión, la mortalidad neonatal en recién nacidos prematuros
continúa determinada por la inmadurez extrema, el bajo peso al nacer
y el desarrollo de complicaciones sistémicas graves. Los resultados
observados son comparables con los reportes nacionales y aportan
información relevante para la evaluación y mejora continua de la
atención neonatal en poblaciones de alto riesgo.