Abstract:
La ictericia neonatal es una condición común en recién nacidos, caracterizada por
una coloración amarillenta de la piel, ojos y mucosas, debido al aumento de
bilirrubina no conjugada en la sangre. El término hiperbilirrubinemia se usa cuando
el aumento de la bilirrubina plasmática tiene importancia clínica al superar el
percentil 95 para la edad del paciente1.
Es uno de los trastornos más frecuentes, junto con la dificultad respiratoria. Su
incidencia varía globalmente, con estimaciones que van desde 481,000 neonatos
afectados anualmente (de los cuales 63,000 sobreviven), hasta 99 casos por cada
100,000 nacidos vivos, siendo más común en África y menos en Europa. Afecta al
60% de los recién nacidos a término (RNT) y al 80% de los prematuros (RNPT),
siendo una causa común de ingreso y reingreso hospitalario. En México, es la
principal causa de readmisiones hospitalarias y la séptima causa de muerte
neonatal. En Latinoamérica, las tasas son más elevadas en países en desarrollo,
especialmente en zonas rurales y comunidades vulnerables. En un estudio, la
prevalencia en Chile, México y Bolivia se encontró entre 69% y 76%2,3.