Abstract:
Objetivo: El propósito de este trabajo fue llevar a cabo una revisión sistemática cuyo
principal objetivo es comparar la efectividad en términos de dolor residual y, por ende,
mejoría funcional entre el manejo quirúrgico y el manejo conservador para la resolución
de las lesiones de Lisfranc sutil.
Métodos: Se llevó a cabo una revisión sistemática de la literatura utilizando
metabuscadores especializados en Ciencias de la Salud. Se incluyeron artículos donde
se realizaron comparaciones y seguimiento de pacientes diagnosticados con lesión de
Lisfranc sutil sometidos a tratamiento conservador o quirúrgico publicados en los últimos
10 años escritos en idioma inglés o español. Se realizó posteriormente un análisis
metodológico individual de los estudios utilizando OPMER y GRADE. Un total de 18
artículos fueron seleccionados y evaluados.
Resultados: Posterior a la revisión de los resúmenes, se revisó el texto completo de los
artículos seleccionados. Se encontró que el estudio más utilizado para realizar las
mediciones fue la proyección radiográfica AP con carga, los resultados fueron medidos
principalmente con base en la diástasis M1-M2, aunque también fue utilizado C1-M2, C1-
M1 y C1-M2. La clasificación más aceptada para el estadiaje fue la propuesta por Nunley
y Vertullo, utilizando como punto de cohorte para indicar manejo quirúrgico aquellas en
estadio II y III. Los resultados funcionales de los pacientes con distancia M1-M2 menor a
2mm fueron óptimos con manejo conservador. Mientras que la mayoría de aquellos con
diástasis mayor a 2mm que fueron tratados de la misma manera tuvieron una mala
evolución y requirieron conversión a manejo quirúrgico. Los pacientes con estadio II o III
tuvieron una evolución aceptable a corto plazo. No obstante, al seguimiento a largo plazo,
de los pocos pacientes que se pudieron recuperar, más de la mitad evoluciona con datos
radiográficos de artritis postraumática y de osteoartritis sintomática.5
Conclusiones: Para llegar a un diagnóstico certero de la lesión de Lisfranc sutil, la
combinación de la clínica más una radiografía AP con carga podría considerarse como
el mejor método diagnóstico. La medición más utilizada para la evaluación de las
proyecciones radiográficas fue la distancia M1-M2, siendo el criterio quirúrgico más
utilizado cuando esta es mayor a 2mm. Por lo que puede tomarse como el principal
criterio para discernir entre realizar un manejo quirúrgico o un manejo conservador.
Hablando de nuevas perspectivas de investigación, se requieren ensayos clínicos con
tamaños de muestra más robustos para lograr estandarizar o crear un algoritmo para
generar un estándar de oro para el diagnóstico y el tratamiento de estas lesiones