Abstract:
El presente estudio permitió evaluar la efectividad de las acciones de restauración ecológica implementadas en un sitio con antecedentes de explotación minera en San Luis
Potosí, México, utilizando la diversidad de flora y fauna como bioindicadores del proceso
de recuperación ambiental. La comparación entre condiciones y estaciones reveló
hallazgos significativos que permiten valorar el grado de recuperación del ecosistema y
su funcionalidad ecológica. El análisis reveló 47 especies vegetales, con mayor riqueza y
equitatividad en la condición de referencia. Destacó la alta dominancia de Salsola tragus
en la condición con obras de restauración, una especie invasora que representó el 80 %
del valor ecológico del estrato herbáceo. En contraste, la condición de referencia mostró
una composición más equilibrada, con especies como Briza minor, Jatropha dioica y
Bouteloua gracilis. En cuanto a la fauna, se registraron 5 especies de mamíferos pequeños y 9 especies de mamíferos medianos y grandes. La condición de referencia presentó índices significativamente más altos de diversidad y equitatividad (q₀, q₁, q₂) en mamíferos pequeños, especialmente en primavera e invierno. Para mamíferos medianos y grandes no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre condiciones, aunque los valores más altos también correspondieron a la condición de referencia. Los cambios en la composición de especies entre condiciones, demostró que 29 especies fueron compartidas de las cuales 10 fueron mamíferos y 19 de vegetación; la comparación de diversidad beta fue realizada con datos de abundancia, con un 80, 29 y 74% para
vegetación, mamíferos pequeños, medianos y grandes respectivamente. Este estudio
sugiere que, si bien la condición restaurada ha logrado una recuperación vegetal parcial y
puede albergar ciertas especies, se encuentra aún en etapas tempranas de sucesión
ecológica. La dominancia de especies oportunistas o invasoras y la baja equitatividad
ecológica indican la necesidad de un manejo adaptativo. La recolonización faunística,
especialmente en roedores, mostró sensibilidad a la estructura de la vegetación y la
disponibilidad de recursos, reafirmando su papel como bioindicadores de funcionalidad
ecológica.