Abstract:
Introducción: El test cognitivo de Montreal (MoCA por sus siglas en inglés) es una prueba de cribado breve, diseñada para detectar deterioro cognitivo leve y demencia temprana, su aplicación dura aproximadamente 10-15 minutos, evalúa la memoria, orientación, lenguaje, función ejecutiva, atención y capacidad visuoespacial, tiene un puntaje máximo de 30, se considera normal con 26 o más. Identifica disfunciones cognitivas leves que em MMSE podría pasar por alto, está disponible en más de 35 idiomas. Esta herramienta es muy utilizada en la evaluación de la disfunción cognitiva posoperatoria, se prefiere su uso sobre otras herramientas porque es más sensibles a los trastornos neurocognitivos leves. La cirugía es una de las intervenciones médicas más frecuentes y efectivas para el tratamiento de diversas patologías, como todo procedimiento invasivo, conlleva riesgos físicos, emocionales y neurológicos. Uno de los efectos adversos menos conocidos, pero clínicamente significativos es la disfunción cognitiva postoperatoria (POCD, por sus siglas en inglés), que consiste en una alteración temporal o persistente de funciones mentales superiores como la memoria, la atención, la orientación y el lenguaje, posterior a una intervención quirúrgica, en ausencia de otros cuadros neurológicos o psiquiátricos que lo expliquen.
Objetivo general: El presente estudio tiene como objetivo verificar, mediante el análisis de la literatura, la incidencia de disfunción cognitiva postoperatoria entre pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos bajo anestesia general balanceada, mediante herramientas de evolución de funciones mentales como el test MoCA.
Metodologia: Se realizó una revisión sistemática siguiendo las recomendaciones PRISMA. Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados que evaluaron pacientes adultos sometidos a anestesia general balanceada y que se les realizaron pruebas cognitivas como test MoCA en el periodo preoperatorio y en distintos tiempos en el postopertorio. La calidad metodológica de estos articulos seleccionados se evaluó mediante la escala OPMER y la certeza de la evidencia mediante el sistema GRADE.
Resultados: Se extrajeron un total de 17 articulos que cumplian con los criterios de inclusion y exclusion, dentro de estos ensayos se evaluaron mas de 2000 pacientes con diferentes intervensiones quirurgicas bajo anestesia general y anestesia general en combinación con alguna otra tecnica, se hicieron test MoCa en el pre y postoperatorio.
Conclusiones: La integración de MoCA como herramienta de detección para POCD al ser altamente sensible para detectar trastornos leves nos ayuda a mejorar nuestro manejo dentro de quirófano mediante el control riguroso de la hemodinamia intraoperatoria, la analgesia posoperatoria adecuada y las estrategias para disminuir el estrés quirúrgico que al ser factores relacionados con el de desarrollo de POCD y con cambios en los puntajes pre y posoperatorios de este test, pueden crear un marco de prevención y manejo más efectivo.