Resumen:
La enfermedad vascular cerebral ocasiona discapacidad motora, cognitiva
y
afectiva. Los neuroestimulantes catecolaminérgicos se han propuesto como
coadyuvantes en la rehabilitación.
Objetivo. Sintetizar y analizar la eficacia y la seguridad del metilfenidato en el tratamiento
de los síntomas depresivos y del desempeño cognitivo posictus; evaluar el impacto
funcional y en la calidad de vida.
Diseño. Revisión sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados y estudios
controlados en adultos posictus, comparando el metilfenidato con placebo o con
estándar.
Se realizaron búsquedas avanzadas sin restricción de idioma; se efectuó cribado por
pares, extracción estandarizada, evaluación del riesgo de sesgo y clasificación según
GRADE y OPMER. Se sintetizaron las diferencias de medias estandarizadas y las
razones de riesgo mediante modelos de efectos aleatorios y análisis de heterogeneidad,
de sensibilidad y de subgrupos.
La evidencia disponible sobre el metilfenidato en pacientes posictus es limitada y
heterogénea. En un ECA temprano (n=21), se observó mejoría en los síntomas
depresivos medidos con HAM-D (p<0.05) y señal mixta en Zung; no se identificaron
cambios claros en la cognición global según MMSE. En un ensayo factorial subagudo
con seguimiento a 90 y 180 días, no se observaron diferencias en Fugl-Meyer a 90 y 180
días; se reportó una diferencia en el cambio de NIHSS a 180 días (p=0.001), con alta
imprecisión debido al tamaño efectivo reducido por múltiples brazos; no se reportaron
eventos adversos en ese estudio, aunque la capacidad para detectar eventos
infrecuentes es limitada. En estudios con desenlaces de neuroimagen y en series
retrospectivas, los hallazgos clínicos fueron inconsistentes y de baja a muy baja certeza.
En conjunto, la certeza global por desenlace se ubica entre moderada y muy baja según
el diseño y las limitaciones (riesgo de sesgo e imprecisión), por lo que se requieren
ensayos aleatorizados con mayor tamaño muestral, desenlaces funcionales centrados
en el paciente y reporte sistemático de seguridad.
Conclusión: El uso de metilfenidato posictus muestra una señal potencial de beneficio,
principalmente en los síntomas depresivos y, en algunos contextos, en la
función/independencia, cuando se emplea como adyuvante de la rehabilitación. Sin
embargo, la evidencia disponible es limitada y heterogénea (baja certeza global) y los
resultados en cognición global no son concluyentes. En general, el perfil de seguridad es
aceptable en ensayos controlados, pero requiere una selección cuidadosa y la
monitorización cardiovascular y conductual.