Abstract:
Introducción: El trabajo por turnos es un esquema productivo prevalente con efectos documentados en la salud y seguridad. No obstante, la evidencia sobre su relación con los accidentes laborales en la industria muestra resultados heterogéneos y poco generalizables. Objetivo: Evaluar la tasa de accidentes de trabajo relacionada al esquema de turnos en la industria. Diseño: Revisión sistemática de la literatura. Metodología: Siguiendo la guía PRISMA, se consultaron PubMed, Web of Science, BVS, Scopus, Google Academic y Trip Database. Se emplearon términos MeSH y booleanos. La calidad se evaluó con herramientas JBI y el riesgo de sesgo con ROBINS-E. La síntesis se realizó de forma narrativa, se extrajo y se calculó la tasa de accidentabilidad. Resultados: Se incluyeron siete estudios primarios. Se encontró una tasa de incidencia global de accidentes de trabajo en trabajadores por turnos de diferentes sectores laborales de 13.8%. Se identificó al turno nocturno como el que mayor riesgo confiere al trabajador por turnos, así como los turnos rotativos, los turnos mayores a 12 horas y los retornos rápidos. El turno matutino y vespertino evidenciaron un riesgo acumulativo tras cinco o más jornadas consecutivas. Se presentó un doble pico de vulnerabilidad: hombres jóvenes (18-29 años) probablemente relacionado a inexperiencia y mujeres de mediana edad (40-49 años) probablemente potenciado por fatiga acumulada y carga mental. La evaluación con ROBINS-E reveló riesgos de sesgo moderados a serios, derivados principalmente de la falta de ajuste por antigüedad laboral y el uso de autoinformes. Conclusiones: El esquema de trabajo por turnos es un determinante crítico de riesgo, mediado por factores organizacionales asociados al sector laboral y la organización del tiempo de trabajo. El riesgo de accidente no es uniforme, sino que depende del tipo de turno, la cronicidad de la exposición y perfiles demográficos específicos. Se concluye la necesidad imperativa de implementar sistemas de gestión de la fatiga en la industria y estandarizar el control de la antigüedad laboral como variable confusora clave para mejorar la precisión de futuras intervenciones preventivas.