Abstract:
Desde sus inicios, las plataformas digitales de comunicación en red (redes sociales) han revolucionado la forma en que nos comunicamos, relacionamos, nos informamos y nos entretenemos, desde los vínculos familiares hasta las relaciones sociales y laborales.
El sueño es un proceso necesario para el funcionamiento adecuado del cerebro. La falta de sueño afecta los procesos de pensamiento, la regulación del estado de ánimo y una serie de funciones fisiológicas normales.
El insomnio se define, según el manual de diagnóstico y estadístico de las enfermedades mentales en su versión revisada (DSM-5 TR por sus siglas en ingles), como una insatisfacción por la cantidad o calidad del sueño, al menos tres veces por semana, por un mínimo de tres meses.
El uso de redes sociales puede causar insomnio de tres formas.
Primero, el uso de redes sociales puede directamente desplazar el sueño al usar el tiempo necesario para dormir en redes sociales y disminuyendo así el tiempo total de sueño. Segundo, el uso de redes sociales puede promover la excitación emocional cognitiva y/o fisiológica. Por ejemplo, una persona que al acostarse participa en una discusión polémica con amigos en un grupo de whatsapp ® o Facebook ® puede favorecer a alterar el sueño. En tercer lugar, la luz emitida por las pantallas de los dispositivos electrónicos. Ésta podría contribuir en gran medida a la hiperactivación y la disminución de la somnolencia a la hora de acostarse.
A pesar de que no existe un tratamiento farmacológico que nos ayude a regular el uso excesivo, existen medidas conductuales que nos pueden ayudar a mantener el control del tiempo que dedicamos al uso de redes sociales.