Abstract:
El uso de redes sociales con contenido visual se ha asociado con incremento en problemas de imagen corporal entre adolescentes y adultos jóvenes. Este trabajo analizó la evidencia científica sobre la relación entre el uso de redes sociales y el desarrollo de insatisfacción corporal y trastorno dismórfico corporal mediante revisión narrativa de la literatura. Se realizó una búsqueda en PubMed de estudios publicados entre 2014 y 2024, complementada con revisión manual de referencias de artículos clave utilizando términos relacionados con trastorno dismórfico corporal, imagen corporal, redes sociales y comparación social. Se incluyeron estudios observacionales, experimentales y revisiones sistemáticas que evaluaran adolescentes de 12 a 17 años y adultos jóvenes de 18 a 30 años expuestos a redes sociales visuales. Se incluyeron 16 estudios realizándose síntesis narrativa. Los hallazgos demostraron asociación consistente entre uso de redes sociales visuales y desarrollo de insatisfacción corporal y síntomas de trastorno dismórfico corporal mediante tres mecanismos psicológicos: teoría de la objetivación, teoría de la auto-discrepancia y teoría de la comparación social. Las actividades específicas centradas en apariencia mostraron asociación más fuerte con sintomatología compatible con dismorfia corporal que el tiempo total de uso. Los indicadores de aprobación social intensifican la evaluación constante de la apariencia. Se documentó alta comorbilidad con depresión, trastornos de ansiedad y trastornos alimentarios, con ideación suicida en más de la mitad de las personas con trastorno dismórfico corporal. Las relaciones positivas entre padres y adolescentes y la apreciación corporal funcionan como factores protectores. Los profesionales de salud mental deben indagar sistemáticamente sobre patrones de uso de redes sociales. Se requiere implementación de protocolos de tamizaje en contextos de dermatología y cirugía plástica. Las políticas de salud pública deben promover modificaciones de diseño en plataformas, regulación gubernamental e incorporación de alfabetización mediática para mitigar impactos negativos en salud mental de jóvenes.