Resumen:
Pensar el espacio es un fenómeno con el que se establecen, se comprenden y se reflexiona sobre las relaciones de uno mismo con los otros y con el mundo; es natural en el ser humano en un medio ambiente en el que necesita orientarse y adaptarse porque estas relaciones son cambiantes. Aquí se cuestiona cuáles procesos cognitivos están involucrados y cuál es el proceso que conduce a ello y lo fundamental que son las experiencias.
Se parte del supuesto que las experiencias significativas captan la atención, despiertan el interés y constituyen las memorias episódica y semántica, claves para comprender los espacios vividos para evocarlos al pensar e interpretarlos al diseñar.
Es una investigación mixta que parte de un modelo teórico holístico del objeto de estudio: el pensar el espacio, se llevó a cabo un cuasi experimento en el que estudiantes de arquitectura y de ingeniería tuvieron tres experiencias o estímulos distintos: recorrido presencial, recorrido virtual y una lectura descriptiva, para identificar la función de las memorias en el pensar el espacio en su relación con la percepción, las experiencias y la imaginación. Con la parte cuantitativa se midió con EEG el interés atención, que son clave para que las experiencias se conviertan en memorias. Esto permitió identificar las diferencias de los tres estímulos y cuál fue el influjo del aprendizaje y de la imaginación en cada uno.
Los resultados revelan que las experiencias llevan a pensar el espacio cuando captan la atención, o atraen el interés. En los resultados se reflejó la prevalencia de memoria semántica por el conocimiento disciplinar de los arquitectos, con lo que confirmamos que se va relegando una parte vivencial del espacio en su formación. Se vislumbró que las experiencias significativas provienen de la memoria (afinan la percepción) y acuden a la memoria (nutren la imaginación) en un ciclo que construye el conocimiento con conceptos e ideas (síntesis e interpretación) vinculados a las sensaciones, eventos y emociones. Los hallazgos cuestionan la idea de que la experiencia física constituye la forma más rica de aproximación al espacio, evidenciando que la lectura puede activar procesos imaginativos y asociativos de mayor complejidad cognitiva. Esta tesis contribuye a fortalecer una comprensión crítica y humanista de la arquitectura, ya que reivindica la importancia de la experiencia consciente, la memoria y la reflexión como componentes fundamentales en la formación del pensamiento de los estudiantes.