RESUMEN. El objetivo de esta tesis de maestría es evaluar los efectos de la inseguridad alimentaria y los
impactos percibidos en la salud de los migrantes que transitan por México. Se sabe poco sobre la
inseguridad alimentaria entre las poblaciones en tránsito y el efecto en su percepción de la salud. Se
entrevistó a un total de 87 migrantes latinoamericanos no mexicanos en tránsito por México en
albergues de San Luis Potosí e Ixtepec, Oaxaca. El 89,7 % padeció de inseguridad alimentaria y el 51,9
% careció de alimentos en períodos que variaron entre 24 horas y siete días. Los factores que con
mayor frecuencia contribuyeron a la inseguridad alimentaria más grave fueron limitaciones
económicas, distancias largas, restricciones y miedo impuesto por las autoridades. Se obtuvieron
nuevos conocimientos al resaltar la relación entre el agravamiento de la inseguridad alimentaria y el
deterioro de la salud física percibida. La salud mental estuvo influenciada principalmente por factores
como violencia, inseguridad y trauma, más que por inseguridad alimentaria. El acceso a los servicios
de salud se vio restringido principalmente por el estatus legal y las prácticas discriminatorias. Mediante
un enfoque interdisciplinario y el análisis tanto de la seguridad alimentaria como de los efectos
percibidos en la salud, este estudio proporciona información valiosa para un debate más amplio sobre
las vulnerabilidades sociales y sanitarias de los migrantes en tránsito en México y destaca la urgente
necesidad de proteger sus derechos y bienestar.
ABSTRACT. The aim of this master's thesis is to assess the effects of food insecurity and perceived
health impacts on migrants passing through Mexico. Little is known about food insecurity among
mobile populations and its effects on their perception of health. A total of 87 Latin American, non
Mexican migrants in transit through Mexico were interviewed at shelters in San Luis Potosí and Ixtepec.
89.7% suffered from food insecurity and 51.9% had to go without food for periods ranging from 24
hours to seven full days. The factors that most frequently contributed to more severe food insecurity
included financial constraints, long distances and restrictions, and fear imposed by authorities. In
addition, new insights were gained by highlighting the link between an increase in food insecurity and
a decrease in perceived physical health. However, mental health appears to be influenced primarily by
migration-related factors such as violence, insecurity and trauma, rather than food insecurity. Access
to health services was mainly restricted by legal status and discriminatory practices. Through an
interdisciplinary approach and by examining both food security and perceived health impacts, this
study provides valuable insights for the broader debate on the social and health vulnerabilities of
migrants in transit and highlights the urgent need to protect their rights and well-being.